La marihuana es un producto vegetal obtenido a partir de la desecación de la planta del cáñamo que fumada (aunque también y en menor medida tomada como un alimento) produce unos efectos físicos y psíquicos difíciles de explicar y muy variables de una persona a otra. El producto vegetal a que nos referimos es la ginnosperma cannabis sativa, planta fanerogama de una muy amplia difusión en el mundo, usada históricamente para tres fines principales:
* Como productora de fibra, para hacer tejidos, cuerdas, zapatos, etc... Hoy en decadencia gracias a su sustitución por las fibras sintéticas, principalmente el Nilón. Los países del tercer mundo, sobre todo los asiáticos y los árabes (en China pueden crecer las plantas hasta ocho metros), han sido hasta los años sesenta grandes productores de esta planta, cuando en EE.UU. se trato de popularizar la fibra artificial, surgió una gran competencia comercial con estos países productores de fibra natural por lo que se hizo todo lo que se pudo para entorpecer el cultivo.
Como alimento del ganado. Imágenes para hi5
Por su multiplicidad de utilización, por las prohibiciones en la época moderna y por su gran expansión por todo el mundo, ha sido denominada de muchas y diferentes maneras, pero es importante saber que solo existe una especie y que hablar de dos variedades sativa e indica es un error. Se trata pues de una planta que según las condiciones de su cultivo, horas de luz, tipo de tierra, riego, toma apariencia y propiedades diferentes.
En lo relativo a sus efectos psíquicos, fue también utilizada por los griegos, quizá exportada del continente indio junto con las demás características del pensamiento clásico que conocemos como cultura indoeuropea. Se usaba el humo de la combustión de sus semillas aspirado, en fiestas religiosas. La aparición del vino puso en decadencia su uso en los países occidentales, más preocupados por la expansión hacia el exterior que por las exploraciones del alma, para lo cual el alcohol no es precisamente una aliado.
En el mundo árabe, la difusión del cannabis fue diferente. Existía una secta religiosa, que utilizaba no la planta sino la resina para narcotizar a los guerreros y en ese estado de atontamiento manipularlos, de tal forma que les hacían ver mediante decorados y jardines ocultos en los cuales introducían a los luchadores tras dormirlos con la droga, el paraíso de Ala, con mujeres bellas solicitas, ríos de leche y alimentos de todas clases. Ese estado de bienestar que producía la resina de la planta junto con la promesa de ir al paraíso tras la muerte, hacia de los guerreros del Alamut, llamados Assasin (asesinos), verdaderos suicidas fanáticos que pusieron en jaque a todo el mundo árabe. La tradición Sufi arabe, proclive a la meditación y al uso del pensamiento para llegar a Dios ha hecho que se conserve en estas tierras la costumbre de fumar Hachís.